Un centro de datos no obtiene luz verde únicamente por sus especificaciones técnicas. La realidad del sector demuestra que, para que un proyecto sea viable, necesita algo igual de determinante: la confianza de la comunidad en la que se construye.
Aprobación técnica y licencia social son dos caras de la misma moneda. Por eso, en EHS Techniques integramos el proceso de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) con la participación de la comunidad (Community Engagement), haciéndolos avanzar de la mano en cada fase del proceso de diseño del marco RIBA (Royal Institute of British Architects).

¿Qué se hace exactamente en cada etapa?
RIBA 1 · Preparación y briefing
Antes de empezar a diseñar, hay que enfocarse en estudiar las leyes ambientales para entender qué requisitos exige la normativa. Al mismo tiempo, se identifica a las personas, grupos e instituciones locales con los que habrá que hablar, asegurando que la comunicación empiece desde el primer día.
RIBA 2 · Diseño conceptual
Cuando el proyecto empieza a coger forma sobre el papel, los técnicos calculan el equilibrio de los recursos (como agua o energía) que va a necesitar la instalación. A la vez, se escuchan las necesidades de los vecinos para que el diseño inicial tenga en cuenta el impacto social.
RIBA 3 · Coordinación espacial
En esta fase se entra al detalle. Se realizan los estudios ambientales minuciosos que exige la ley para conceder la licencia ambiental (AAI). Mientras tanto, se mantiene una comunicación fluida y abierta con el territorio, resolviendo dudas y compartiendo información con los agentes locales.
RIBA 4 · Diseño técnico
Con todos los detalles de ingeniería listos, se redacta la memoria e informe final de la AAI para presentarla a la administración. En el plano social, este paso culmina con compromisos firmados con la comunidad, lo que garantiza acuerdos claros, transparentes y por escrito para tranquilidad de todos.
Proyectos bien hechos desde el principio
Trabajar los permisos ambientales y la relación con los vecinos de manera tardía suele provocar dudas, desacuerdos e interrupciones en los plazos de ejecución.
Cuando la preparación de la Autorización Ambiental Integrada y el diálogo social se hacen al mismo tiempo que se diseña el centro de datos —y no después—, los proyectos salen adelante con muchísima más solidez, ofreciendo garantías a las empresas y tranquilidad a los vecinos. los proyectos de centros de datos no solo llegan mejor preparados a la fase de ejecución, sino que también lo hacen sus vecinos.
¿Está planificando un proyecto de Centros de Datos?
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